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Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos datos

Pueblo Escondido o Cerro Aspero es una mina de wolframio abandonada, al pié del Cerro Aspero, provincia de Córdoba. Fue explotada hasta el año 1969. Trabajaron, en su momento de esplendor, unos trescientos mineros. Hoy es un lugar perfecto para el turismo alternativo. A mi gusto lo estropea un poco el ser objetivo de motos, cuatriciclos  y camionetas, medios ruidosos, poco naturales y que a lo sumo podrán servir para entretenimiento de mentes algo infantiles. Un horror.

 

De utilidad
  • Las coordenadas de Pueblo Escondido son: 32°25´29.46" S 64°52´21.77" O.  
  • Según muchos, incluyendo wikipedia, está a 2000 msnm. Yo digo que está a unos 1650 msnm.
  • Hay dos opciones básicas para llegar:O bien desde Merlo, provincia de San Luis, o desde la localidad cordobesa de La Cruz, al sur de Rio Tercero.
  • Desde Merlo, al norte de la provincia de San Luis, el acceso es más corto y en gran parte pavimentado. Se asciende por el llamado camino al filo (Ruta provincial 5) hasta el fin del pavimento. Desde allì se continúa hasta el primer desvio a la izquierda, que es el camino hacia Vallecitos, Lutti y La Cruz. Tomando este camino, en siete kilómetros, habiendo vadeado dos arroyos, se llega al desvío al Puesto del Tono, marcado con un mojón de piedra pirca. Es el momento de abandonar el auto, a menos que se cuente con un vehículo alto, o tracción en las cuatro ruedas. Se trata de una huella de un kilómetro de extensión. En el puesto nos cobrarán un derecho de paso, muy  modesto.
  • Atención: si se desea visitar el Salto de Tigre (buena opción que no alarga gran cosa el recorrido) nos cobrarán otro peaje similar al entrar al campo vecino.
  • Desde el puesto  del Tono, una caminata de una hora y media en descenso nos llevará a Pueblo Escondido. El alambrado entre ambos campos  sirve de guìa, y el sendero está bien marcado, con lo que no se hace necesario un guía.
  • Si se desea, en Merlo es posible contratar guía, y también caballos para quien no quiera hacer el trekking. También en Merlo se puede contratar transporte hasta el puesto del Tono.
  • En Cerro Aspero no hay electricidad. En Merlo o en las localidades cordobesas la electricidad es de 220 v. los tomas son de norma australiana (tipo I). Dos patas planas en ángulo y una tercera para tierra. Casi todos los tomacorrientes son multipropósito y aceptan también las dos patas redondas (Tipo E yF).
  • La moneda es el peso argentino. El cambio es flotante. En abril 17 un USD= ARS 15,60. En Merlo no hay casas de cambio, pero al costado del hotel Mundial hay un cambista. Hay dos bancos, con cajeros automáticos que reciben tarjetas Visa y algunas otras. En Merlo, restaurantes y hoteles económicos no aceptan tarjetas de crédito o débito.
  • El idioma es el español, con entonación local. Pocas personas hablan otros idiomas.

 

Nuestro trekking, fin de enero de 2014

Cuando ya desesperaba (a fines de enero de 2014) de hacer algún paseo por mis queridas sierras de Comechingones, surgió la idea de visitar Cerro Aspero. Partimos desde Villa Elena, 21 km. al sur de Merlo, en dos autos, Fuimos de la partida Gloria y yo, nuestra amiga María Inés con sus tres hijos, Nicolás, Daniela y Paz, y Ezequiel, sobrino de María Ineś.

Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro Áspero
Cerro ÁsperoEl camino, la parte de ripio
01/14 
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!Ocho de la mañana!: partimos. Pasmos merlo y El Rincón. Al rato concluímos la subida pavimentada, iniciamos el camino de tierra. Apenas superado el segundo vado, una subida corta; pero en pésimo estado impidió el paso del otro auto, muy bajo. Así que continuamos sólo con nuestro auto, en el que dos breves viajes fueron suficientes para que todos llegáramos hasta el desvio al puesto del Tono. Allí quedó nuestro móvil, y caminamos los más o menos mil metros hasta el puesto. Pagamos nuestro peaje (diez pesos por cabeza) y rumbeamos hacia el Salto del Tigre. Nos encontramos con la desagadable sorpresa de que otro paisano nos quería extarer otros diez pesos por cabeza para visitar el salto, Desistimos, pues todos conocíamos esta linda cascada. Así que, bordeando el alambrado, iniciamos el descenso a Pueblo Escondido, Descansamos un buen rato en un gran rancho de piedra abandonado al costado del sendero, y un rato después llegamos a nuestro objetivo. Vagamos entre las edificaciones abandonadas, comimos nuestros sandwiches. Cruzamos el puente cercano al vado destruído, y remontando un afluente del arroyo del Tigre, en pocos minutos llegamos a la magnífica olla donde nos bañamos largo rato, a la vista de varias truchas que no se inquietaron mucho por nuestras zambullidas. Hay en el pueblo un refugio que ofrece comidas y bebidas. Comimos unos buenos panqueques. Algunos tomamos una cerveza casera, no muy fría, que no nos gustò mucho. A las cuatro de la tarde emprendimos la subida. Otro descanso en el rancho, esta vez merecido, pues hasta allí la subida es empinada. A las seis nos reunimos con el auto,  nos acomodamos como pudimos los siete,  y unos minutos después recuperamos el otro auto, el que habíamos abandonado en el vado. Asfalto. En casa. Cervezas para celebrar el magnífico día. Fin del recorrido.

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