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Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos datos

Palm Beach es la playa turística por excelencia de Aruba. También comprende la Villa del mismo nombre, un agradable conjunto de restaurantes y comercios de baja altura, incluyendo dos o tres shopings. Es, también, la ubicación de casi todos los hoteles internacionales de Aruba, que en conjunto son denominados High Rise Hotels.

 

De utilidad al turista

Palm Beach, Aruba, se encuentra unos 8 Km al norte de la capital de Aruba, Oranjestad, y algo así como 10 Km, también al norte, del Aeropuerto Internacional Reina Beatrix. Las coordenadas de Oranjestad, por si le sirven a alguien, son: 12°19′N 70°1′O , con link a Geohack. Para llegar desde el aeropuerto, un taxi nos cobrará unos 30 dólares estadounidenses. En bus público cuesta unas monedas, y no demora mucho más.

 

Un texto publicado antes de viajar

El martes 13 de septiembre de 2011. por la tarde, si todo sale bien, estaremos en Aruba. Contra nuestras costumbres hemos reservado hotel, por razones de costos. Los costos sí figuran en nuestras costumbres, lamentablemente. Asi que estaremos en el The Mill (El Molino) Resort, que queda en la playa de Las Palmeras, Palm Beach. Segun suponemos es un tres estrellas pasable. Veremos. Para ir disfrutando: una canción cantada en papiamento, el idioma de la isla, hecho básicamente de español, con partes de holandés, portugués, francés en ese orden, y cachitos de inglés, gallego e idiomas africanos. Presten atención: se entiende bastante. 

 
Dia a Día de una semana en Palm Beach, Aruba

 

Martes 13 de septiembre de 2012 - Tal cual lo previsto, estamos en Aruba, ya instalados en el hotel The Mill en Palm Beach. Entre bañarnos y acomodarnos se hizo de noche, así que luego de tomarnos el cocktail de bienvenida, de nombre Ariba Aruba, salimos a dar una vuelta sin destino. A las pocas cuadras llegamos a la villa de Palm Beach. Inspeccionamos los varios comercios turísticos (restaurantes, bares, ropas, artesanías, lo de siempre) y compramos vituallas para tener en la cocina del departamento. Mucha cerveza, pan, fiambres. Es que las habitaciones del The Mill tienen una cocina completamente instalada y equipada, que seguramente usaremos. Hay una cama tres plazas metida en una habitación muy amplia, baño también generoso, amén de un balcón, en nuestro caso con vista a la nada. Hace unos minutos estrenamos la tostadora, son las 21:40, me tomo otra cerveza Polar (venezolana) y me voy al sobre.

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14 de septiembre - Poco para contar: Día de playa y descanso. El agua del mar casi sin olas, casi transparente, casi tibia, casi perfecta. No, perfecta. Pecesitos por todos lados, no hace falta máscara. Atardecer en la piscina del hotel, grande, y con poca concurrencia, mejor aún. Comida con vista a la avenida, fast food. Gloria comió hamburguesa de salmón, y yo, insolitamente, tan lejos del pago, "Cho-ree-pan" como decía en la carta. La cerveza fue Balashi, destilada en Aruba, no nos convenció. Tragos en el bar del hotel completaron el día.

 

15 de septiembre - Otra vez, mañana en la playa. Esta rutina sí que me gusta. Con Glenn, un negro arubano entrador, contratamos un paseo de snorkeling, en el catamarán a vela Dolphin. Partimos a la una de la tarde. Primera parada, en el naufragio Antilla, mar algo agitado por el viento, muchos peces. Segunda parada en Boca Catalina, parece un acuario, hay tantos peces.... De todos los colores. Los más bonitos, unos negros con borde azul. Los más familiares: Los muy muy brasilerísimos sargentinhos. Hoy comimos en un restaurante hindú, hubo que beber agua para pagar tanto fuego. Y cerveza, claro está.

 

16 de septiembre - Insistimos en una mañana playera. Esta rutina sí que me gusta. A eso de las dos, alquilamos un hobie cat por una hora. Vientos frescachones (así se decía, en lenguaje náutico, no por su temperatura, sino por su intensidad) y ráfagas fuertes. Metí una proa en el agua una vez, para disgusto de Gloria. En algún momento tuvimos un casco en el aire. Lo disfruté. Resto del día en la piscina del hotel. Morfamos pargo (aquí se llama grouper) a la parrilla, en el restaurante más popular de la villa, el Smokey Joe´s, que como anticipa su nombre,tiene todos sus platos hechos a la parrilla.

 

17 de septiembre - Fuera de Palm Beach, visita al Parque Nacional Arikok, en otro artículo de Estuvimos

 

18 de septiembre- Devolvimos el auto usado ayer, un Kia Picanto. Mañana en la playa, esta  rutina sí que me gusta. Luego del copioso desayuno. Otra rutina que me encanta, sobre todo la omellette. A las 2 pm contratamos con Glenn para hacer parasailing. El parasailing consiste en un paseo en un paracaídas remolcado por una lancha. No hace falta conocimiento alguno, ni aptitud física alguna. Solo las ganas de hacer algo distinto. No se imaginan qué bonito es volar sobre el mar caribe, el agua turquesa y transparente. Vimos varias tortugas, ¡maravilla!

 

19 de septiembre - Infaltable: por la mañana, mucha playa. Esta rutina sí que me gusta. Al mediodía compramos los pasajes en Tiara Air para ir mañana a Curaçao. La agencia está a metros del hotel, a la sombra del molino holandés. Bajo el sol freidor de cabezas, visitamos el Santuario de los pájaros. Que ni es santuario (mucho profiláctico tirado) ni de los pájaros (hay más iguanas que pájaros). El resto del día sufrimos a la vera de la piscina, con algún trago en la mano. Comimos en un restaurante alemán, atendidos por una brasilera tetona vestida de Chilindrina (nos dijo que el vestido se le encogió). La comida, excelente.

 

20 de septiembre - Nos fuimos a la cercana isla de Curaçao, visite los artículos de esa sección, que son: Willemsted y Playa Kenepa Chiki

 

21 de septiembre - Ha comenzado el otoño, cuestión ésta que es por aquí inperceptible e intrascendente. Una vez más hemos cumplido con las rutinas: Desayuno con omellette y playa. La lamentable diferencia de hoy es que hemos hecho el check out del hotel. A las dos y media nos busca el bus, para el aeropuerto Reina Beatrix, y nos habremos ido. Mientras esperamos el fatídico bus, escribo a la vera de la piscina, por última vez. El hotel dispone de una habitación para que nos cambiemos a la hora adecuada. Chau Aruba

 

 
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