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Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos Datos

 

San Blas es un archipiélago ubicado al norte de la República de Panamá y al este del Canal de Panamá. Son 365 islas de las cuales sólo 80 están habitadas. Probablemente el número de 365 no sea exacto, pero suena bien, como en la Bahia de Ilha Grande en Brasil. Forman parte de la comarca Guna Yala, es decir el hogar de los indios Guna. En 1925 hubo una revolución Guna, descontentos con la intromisión de empresas bananeras y extraños en general, y la región se separó de Panamá, por unos dìas, hasta la firma de un tratado de paz. Esta fué la República de Tule, que, curiosamente, tenía en su bandera una figura esvástica en su centro. Actualmente la comarca (y otras comarcas) tienen organizacón política - administrativa diferente a la de las provincias panameñas. El Congreso General Guna es la máxima autoridad. Para entrar a la Comarca Guna se requiere pasaporte, amén del pago de derecho de acceso. Hay unos 35000 habitantes, muy tradicionalistas, que conservan sus usos y costumbres, fiestas, y artes. Las coordenadas, con link a GeoHack son: 9° 34′ 12″ N78° 49′ 12″ W

 

De utilidad al turista

 

  • Una verdadera visita a San Blas requeriría, idealmente, una navegación a vela de al menos cinco días. Es posible hacer arreglos para esta navegación en los veleros gringos que ofrecen este recorrido de forma disimulada. San Blas sailing es una opción a consultar en internet. El Hostel Mamallena también ofrece estos servicios. No tenemos referencias de ninguno de ellos. Otra opcion similar es contratar el viaje en velero hasta Cartagena, Colombia. Esto puede hacerse a través del Hostel Mamallena. Existen reportes en internet acerca del riesgo, en este último recorrido, de que el velero transporte droga. Insistimos: estas opciones las publicamos sólo para ofrecr una información completa, sin que hayamos podido verificar nada de lo dicho personalmente.
  • Una segunda opción es alojarse en alguna de las pocas ofertas más o menos lujosas posibles de ubicar en los sitios de reserva hotelera. Lo que no se dice allí es que estos alojamientos están dentro de la comarca Guna Yala, pero algo alejados de las islas más visitadas del  archipiélago. Requieren llegar en avión a pistas de tierra cercanas a ellos. Los precios de esta opción son los más altos.
  • Una tercera opción es hacer una visita corta. Si es más de un día, habrá que alojarse en las precarias cabañas que se ofrecen en algunas islas. Y compartir el baño, y no pretender alta cocina. Una variante de esto último, ofrecida por algunas agencias, es acampando. Con esto se evitan las cabañas poco atractivas. La empresa provee carpa y demás, todo lo otro es igual.

 

Botonhoteles

 

 

Visitas de un día

  • Pueden organizarse fácilmente desde la Ciudad de Panamá, preguntando en el hotel. Todas las innúmeras agencias de turismo receptivo ofrecen también alguna opción. Los taxistas que merodean la puerta del hotel, también. En nuestro caso contratamos con Pan American Travel. No creemos que sea mejor o peor que cualquier otra. Las diferencia entre estos métodos solo consiste en el precio, por lo que vale la pena indagar un poco.
  • Es posible ir por propia cuenta en auto alquilado, que deberá ser un vehículo 4x4. Esto no se debe al estado del camino, asfaltado, muy bonito. Los indios Guna no permiten el ingreso de otro tipo de vehículo.
  • A la entrada de la Comarca, se debe exhibir el pasaporte, y abonar 10 dólares americanos por persona. Se recomienda exigir el recibo. 
  • Ya en el embarcadero, nos cobrarán 2 dólares por el uso de muelle, aunque embarquemos en la arena de la playa. 
  • Las visitas de un día que se generalmente incluyen dos excursiones a otras islas, o a algún otro atractivo, desayuno y almuerzo. El almuerzo será a base de pescado, indefectiblemente.
  • A pesar de algunas fallas, nuestro barquero y guía tuvo un muy buen desempeño. Su nombre: Roberto y su teléfono 63409395. Es posible contratar toda la movida con él, y así evitar los sobrecostos que implica una agencia de turismo. Lo recomendamos.
  • Si se cuenta con máscara y snorkel propios, conviene llevarlos. En general con unas pequeñas antiparras de las que se usan para natación, será suficiente, aunque ménos prácticas que máscara y snorkel.
  • No olvidar llevar protector solar, la ropa de baño y también algo impermeable, pues puede llover copiosamente en cualquier momento. Algunos dólares en denominaciones pequeñas: siempre habrá algun "impuesto" inesperado. no incluido en el tour. Y en las islas se venden molas (artesanía textil tradicional) difíciles de resistir, entre 20 a 60 dólares según tamaño y detalles.
  • No es fácil encontrar buena información acerca de San Blas. En el sitio oficial de Panamá hay algo, no demasiado, pero sin intención comercial. En los foros de viajeros la info es algo confusa o errada.
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Una visita a la Comarca Guna Yala

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21 de septiembre de 2014 - Recién regresamos de San Blas - Esto es lo que sucedió hoy: 4:00, levantarse. A las 5:00 horas llega Bredio, nuestro chofer con una Toyota Rav. No somos todos turistas en la 4x4; Viene un matrimonio guna con su hijo. En las afueras de la ciudad, cargamos tres gunas más y otro niño. Entre vueltas y paradas, demoramos tres horas en llegar a Carti, el puerto de San Blas, si cabe aquello de puerto. Es un lugar a orillas del mar, con algunos embarcaderos de madera y unos barcitos miserables desde los cuales sale agua servida.  Nos recibe Roberto, nuestro timonel, patrón de la lancha, guía turístico (por suerte es muy callado) y nos deja esperando la partida. En  el camino ya hemos pagado el derecho de acceso a la comarca Guna Yala, (10 u$s por persona) y ahora nos cobran por el uso del embarcadero (2 u$s) por persona. Al menos podrían limpiar la basura. Como sus otros pasajeros no llegan, Roberto  nos despacha en la embarcación de Eusebio, otro indio guna muy renombrado en internet. En  el camino nos alcanzó nuestro Roberto y cambiamos a su embarcación. Luego de un buen rato de navegación con dos fuera de borda de 40 HP cada uno casi a pleno en la popa, llegamos a la isla Perro Grande. Desayunamos muy bien. Nadamos. Fuimos (nos llevaron) a la piscina de las estrellas, muy cercana a la isla, increíble bajío donde el agua es transparente, en medio del agua turquesa. Molestamos lo menos posible a las estrellas, pero no resistimos tomarnos fotos con ellas. Volvimos a nuestra isla y a nuestra sombrilla. Almuerzo guna. Pescado, muy rico, corvina.  Descanso. Conversación con Alonso, cocinero. Curiosa teogonía la suya, dice que Cristo y sus dioses ancestrales son lo mismo. Sincretismo gunaevangélico, ¡qué delirio! Ida al arrecife para ver pescaditos. Paramos un poco en otra isla, Banedub. Banedub es otra isla pequeña, con otro bar al estilo del de la esposa de Roberto en Perro Grande. Y unas "cabañas" de caña, donde algún turista estoico puede pasar la noche. Nada de baño privado, ni aire acondicionado, Volvimos a Perro Grande. El sanitario es razonable, si se considera la escasez de agua en las islas. Ducha. A eso de la 16:00 iniciamos el regreso en la lancha de Roberto. En isla Icodub se acabó la gasolina. A todo esto, un poco por la belleza del lugar, y otro poco por el buen servicio, hemos perdonado a Roberto y hasta nos hacen gracia los inconvenientes del turismo guna. Finalmente subimos en la camioneta de Ricardo (nuestro chofer original no está) y medio dormidos y con la piel ardiendo, ya que el día fue brillantemente soleado, llegamos al hotel. Cenamos excelentemente en Pomodoro, en el patio. Gnocci para Glo, tartelletti alla panna el que suscribe estas líneas. Nuestro próximo destino será Bocas del Toro.

 

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