EstuvimoS

Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos datos

Estambul, Istanbul en turco, es la pricipal ciudad de Turquía. Las coordenadas, con link a Geohack son: 41°00′36″N, 28°57′37″E Tiene, según se estima, contando los suburbios, más de 12 millones de habitantes. Una parte queda en Europa, y otra en Asia, separadas por el Bósforo, que une el Mar Negro con el mar de Mármara. Se llamó Bizancio, y después Constantinopla. Hay una enorme cantidad de lugares de interés para el turista: Santa Sofía, la Mezquita Azul, la basílica cisterna, el palacio Topkapi y numerosas mezquitas, iglesias, museos. No puede omitirse en  ninguna lista turística el Gran Bazar, y el crucero por el Bósforo. Pero la lista es mucho más extensa, y hace falta al menos una semana para completarla mínimamente

 

Datos útiles para el turista
  • El aeropuerto de Estambul se llama Istanbul Atatürk Havalimani, y su códico es IST. Es el más grande de Turquía, y llegan a él vuelos de una enorme cantidad de aerolíneas. Tiene dos terminales: una doméstica y la otra internacional. Hay muchos servicios, entre comercios, restaurantes y casas de cambio. Hay otro aeropuerto menor, llamado Sabiha Gökçen, código SAW. También internacional, sirve principalmente a la compañía Pegasus y a muchas low-cost. Está ubicado del otro lado del Bosforo, por lo que es un aeropuerto asiático. Está a más de 50 km de Sultanhamet, el centro turístico por excelencia. Hay bus público a la ciudad, o bien se puede tomar un bus a Kadikoy, y allí el ferry a Yenikapi, estación de ferrys cercana a Sultanhamet.
  • La llegada será generalmente por el Aeropuerto internacional Ataturk. El mejor medio para llegar a la ciudad es el Metro, cuya estación tiene ingreso desde la terminal aeroportuaria misma. El transfer en bus, o un taxi, no son nada convenientes, no sólo por el mayor costo, sino porque, dependiendo de la calidad de los gigantescos embotellamientos de tránsito, puede demorar horas. En caso de optar por lo más barato y rápido, el metro, hay que hacer un transbordo al tranvía (si uno se dirige al centro, en la estación Zeytinburnu, la sexta desde el aeropuerto). Las estaciones adecuadas para transbordo están bien indicadas en gráficos sobre las puertas de los vagones, y en cada estacíon hay muy buenos gráficos orientativos. Además los parlantes de los vagones avisan en turco y en inglés.
  • Par ir al interior del país, en bus, hay que ir a la gigantesca estación (otogar) de buses de Estambul. Otra vez, el tranvía es el medio indicado para llegar desde el centro. Bajarse en la estación Yusufpasá. Allí mismo combinar con el metro, estación Aksaray. Bajarse del metro en la estación Otogar.  
  • Los medios de transporte públicos funcionan con cospeles, llamados "jeton". Estos se adquieren en unas máquinas cercanas a las paradas del tranvía, en las estaciones del metro o tren, y sirven hasta para los ferrys. Las máquinas aceptan monedas, y billetes hasta el de 20 liras, y dan el vuelto junto con los jetones. Simple y efectivo. Para la mayoría de los puntos de interés turistico, el tranvía T1 es el medio de transporte ideal.
  • El barrio a instalarse es, sin lugar a dudas, Sultanhamet, donde nos dejará el tranvía, en la estación del mismo nombre. Allí hay hoteles para todos los presupuestos, y gran parte de las atracciones turísticas, junto con una gigantesca cantidad de restaurantes y bares. Muchos turistas optan por alojarse en Taksim, barrio elegante con hotelería lujosa.
  • Para  el paseo por el Bósforo, no es necesario pagar un barco turístico. Alcanza con tomar el barco de pasajeros que parte del muelle de Eminönü, a metros de la estación Eminönü del tranvía. Este barco hace escala en varios muelles de la ciudad, todo por 50 liras. 
  • No parece necesario reservar un hotel, salvo por el hecho de que uno llega cansado del avión, y resulta cómodo tener donde alojarse ya decidido. En todos los hoteles de precio medio para abajo se puede negociar la tarifa, nunca quedarse con lo que diga el cartelito. En efectivo la negociación será mas fácil.
  • La moneda es la lira turca (türk lirasi), código TRY. El cambio, en abril 2017 era de 3,57 liras por USD. Dolares y euros, sobre todo euros, son las monedas a llevar. En Sultanhamet hay gran cantidad de casas de cambio, mejores que los bancos, pues no se requiere papelería. Cajeros electrónicos hay en cualquier lado y atienden principalmente la famila Visa.  En cuanto a tarjetas de crédito, Visa es la de mayor aceptación. American Expess sólo en hoteles y restaurantes de lujo, mejor dejarla en casa.
  • El clima es cálido y moderado. Agosto tiene una media de 23º C con máximas que no llegan a 30º C. En enero, la mínima puede llegar a 5º C.El mes más seco es julio, con 24 mm. El más lluvioso es diciembre con 124 mm. Resumen, es mejor ir en verano.
  • La electricidad es de 220 v. Los tomacorrientes son de norma europea, es decir de dos patas cilíndricas. Son recedidos, por lo que algunas formas de cuerpo plástico abultadas, aún con las  patas adecuadas, no entrarán lo suficiente para hacer contacto.
  • El idioma es el turco, con alfabeto latino. En los servicios turísticos se habla inglés, muchas veces con fuerte acento proveniente del turco. En los comercios de los lugares turísticos pueden llegar a hablar en forma básica los idiomas más inesperados, pues hay que vender.

Botonhoteles

 

La previa

Domingo 02 de septiembre de 2012 - Son las siete de la tarde de este nuestro último dia en casa. En cuatro horas partiremos en el ómnibus hacia Buenos Aires. Hace un rato dejé a la viejita, despues de darle varios besos. Que contradiccion esta de desear viajar y desear quedarse.  Y el temor de volver a ningún lado, es decir, el temor de volver y que no esté. Mas nao tem jeito: o se viaja o se disfruta de la cercanía de los seres amados. Joderse y elegir.

Lunes 03 de septiembre de  2012 - Quizás debería decir  segunda feira, ya que estamos en San Pablo. Cómodamente instalados en el hotel Serhs de Guarulhos, a mano del aeropuerto. Ibamos a llegar a la noche, como a medianoche, pero se me dió por preguntar si podíamos cambiarnos a un vuelo que saliese más temprano, y, efectivamente, pudimos. Así que salimos a las 13:45, y llegamos a Guarulhos a la 16:00. Con frío, porque el aire acondicionado del avión estaba regulado para pingüinos que no para humanos. Hemos cenado en el hotel, y Gloria ya está en la cama. Yo, obviamente, escribiendo esto.

Martes 04 de septiembre de 2012 - Estamos de nuevo en el aeropuerto de Guarulhos. En un par de horas sale nuestro vuelo de Turkish Airlines a Istanbul. 

 

Estamos en Estambul: Diario de viaje, septiembre 2012

Miércoles 05 de septiembre de 2012 -  ¡Poooor fiiiin en el Hotel Sultans! Las doce horas de vuelo, la clase económica, los seis husos horarios cruzados, y una alergia de aquellas que comenzó a afectarme en Brasil, me han destruido. Gloria, salvo por la alergia no está mucho más entera.

Jueves 06 de septiembre de 2012 - Algo descansados, aunque no muy bien, a causa del cambio de horario, luego del desayuno algo pobre del hotel, iniciamos nuestra tarea de turistas. Y tratándose de Istanbul, el turista iniciante debe visitar o bien Agia Sofia o bien la mezquita Azul. Luego de pasar por el hipódromo romano, del que tan sólo queda un obelisco, nos pusimos en la cola correspondiente a Santa Sofía.  Me puse a conversar con Murat, un turco que andaba por allí. No intentó venderme nada, por lo que supongo que estaba allí perdiendo el tiempo.

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No fue  muy larga la espera, y entramos. Y entramos. Y ahí es cuando se te abre la boca y quedas con expresión de idiota mayor a la habitual. Porque Hagya Sofia desde  afuera no dice mucho, es más bien mamotrética. Pero por dentro... el gigantesco espacio, con su cúpula allá en lo alto, en lo alto, no se puede contar, ni mostrar en fotos. No en vano es la maravilla de la cristiandad. Iglesia cristiana, mezquita y hoy museo, el paso de los siglos no parece haberle quitado nada. Los mosaicos cristianos, el quiosco de sultán, el elevado asiento del mulah, todos juntos pero no revueltos, le agregan cierto condimento al asunto ese de los templos.  Se ve que a ninguno  de esos dioses le molestó la expropiación. No hicieron tronar los rayos de su ira, ni nada de eso. Como si no se hubiesen enterado. Como si no existieran. Eso. Ya que nuestra primera visita fue a Aya Sofia (pronunciar Aiasófia) la segunda debía ser la Mezquita Azul. Están plaza de por medio. Cruzamos el patio, nos sacamos los zapatos, yo me puse una pollera azul que me entregaron para ocultar mis shorts, y nos encontramos bajo esta otra cúpula, apoyada en cuatro patas de elefante en vez de las cuarenta columnas de la vecina. Los vitrales no son los originales, pero le dan igualmente que aquellos su luz azul. Cristianos 1 musulmanes 1. Así queda el partido. Aya Sofia linda por dentro y la Mezquita bellísima por  fuera, con sus cúpulas y minaretes. Como no era suficiente, nos metimos en la basílica cisterna. Que es una enorme cisterna subterránea descubierta no hace tanto. Data de los tiempos romanos. Deben haber cabido millones de litros de agua, debería fijarme en el folleto. Hay un bosque de columnas, unas pocas de ellas con una cara esculpida en el pedestal. Como una broma de los ingenieros de la época. Auque no creo que alguna vez en la historia haya existido ingeniero con humor. Una de las caras, acostada. La otra, cabeza abajo. Cena por ahí cerca, con cerveza. Después de la cena temprana, nos perdimos un poco, como a mí me gusta. Y aparecimos en el gran Bazar. Dimos montones de giros dentro, en algún momento salimos por una de sus muchas puertas, y nos perdimos completamente. Así  que después de mucho caminar y mucho preguntar, llegamos a nuestro hotel destruidos.

Jueves 07 de septiembre de 2012 - Crucero a las islas Princesas , o Adalar. No, no nos subimos a uno de esos barcos turísticos que suelen asociarse a la palabra. Tomamos el barco que sale del Puerto de Istanbul, cercano a la estación Kabatas del metro Kabatas, y a la estación del funicular a Taksim del mismo nombre. El barco nos paseó por cuatro de las seis islas. Nos bajamos en dos: Heybeliada y Büyükada. Buyukada es una belleza gracias a la mano del hombre: Gran parte de la subida hacia el monasterio se hace por una calle bordeada de casas (villas) de madera en estilo otomano. Una delicia. Vueltos a Kabatas, subimos la pendiente hasta Taksim, corazón del Istanbul moderno y joven. Allí  la ciudad estalla de gente, de comercios elegantes. Recorrimos la calle Istikial Kadesi montados en un tranvía nostálgico, que a duras penas se abre paso entre la multitud. Indescriptible. Nos dejó cerca de la Torre Gálata, que es uno de esos lugares que visitan todos los turistas y se suben. No nos subimos. En cambio, comimos "pide" con "ayran" en un bolichito de mala muerte casi al pié. Pide es una masa como de pizza, con forma de canoa, por no mencionar cierto lugar de la anatomía femenina. Cubierta de carne y bien condimentada. Ayran es una leche ácida que sale de un surtidor extraño, con dos picos. En Beyoglu, al costado del puente sobre el Cuerno de Oro, tomamos el tranvía moderno nuevamente, y nos bajamos en Sultanhamet, cerca del hotel. 

Viernes 08 de septiembre de 2012 - Hoy visitamos durante horas el Palacio Topkapi, incluido el harén. El harén no estaba, digo, no estaban las odaliscas o como se llamen las damiselas turcas. Y a continuación el Museo Arqueológico. Dejo la descripción para el viaje de mañana. Hasta el sarcófago de Alejandro Magno vimos. Saturados de tanta historia, pescamos el tranvía a Kabatas. No subimos otra vez a pié a Taksim: tomamos un transporte algo extraño:  funicular subterráneo mediante subimos a Plaza Taksim. Comimos doner kebap en un restaurante cualquiera, y otra vez pide con ayran en en el mismo bolichito de ayer.

Domingo 09 de septiembre de 2010 - En la Otogar (estación de buses) de Istanbul. Algo tan grande como la ciudad a la que sirve. Muy simple: de un lado uno llega y encuentra boleterías cada una con su hall de espera. Por las puertas del lado opuesto uno se sube al bus. Vamos con la compañía Kamil Koc. La "c" final tiene cedilla, pero mi teclado no. La "c" con cedilla se pronuncia como la "ch". Los buses parecen muy pero muy buenos, veremos al subirnos. En siete horas, partiendo al mediodía, estaremos en Bartin. Allí un minibus (dolmus) nos llevará hasta Amasra, que es donde vamos.

 

 

Estamos en Estambul: Diario de viaje, octubre 2012

1 de octubre de 2012 - Dardánelos -Es la primera vez en mi vida que cruzo el mar en ómnibus. Y en veinte minutos. Es que nuestro bus de la empresa Metro, que nos llevará a Istanbul, está sobre el ferry que atraviesa el estrecho de Dardanelos. Aclaremos: lo hemos tomado en Canakale, nuestra última escala. Ayer también cruzamos el estrecho, pero sin estar subidos en un bus, cuando fuimos a la isla Göçeada. Hoy el mar tiene corderitos, es que hay bastante viento. Ya estamos por desembarcar, el cruce apenas dió para escribir estas pocas líneas y sacar dos o tres fotos. Así que, en pocos minutos más, comenzaremos a recorrer la península de Gallipoli longitudinalmente, y estaremos en Europa. Adios Asia, adios Anatolia. Cuando estemos en el hotel, en Istanbul, continuaré.

 

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Y volvimos a Istanbul, que se pronuncia Ishtánbul, con acento en la "a" del medio. Como de costumbre no teníamos reserva alguna, y nos encontramos con que la mayoría de los hoteles estaban llenos, vaya uno a saber porqué. Nada de alojarnos en Sultanhamet propiamente dicho, estamos otra vez en la zona de Kadirga Limani Sokak, en el hotel Gür. Que es un poco mejor que nuestro primer hotel, aunque el desayuno es medio pobre. La negociación fue ardua, quedamos en 575 liras las cuatro noches. Unos 1800 pesos, por ser Istambul, no tan mal, pero mas caro que cualquier otro que hayamos visitado. Lejos. Para completar el día fuimos a comer al restaurante que nos gustó en nuestra estadía anterior.

2 de octubre de 2012 . Istanbul - Hoy hemos cumplido con una de esas tareas que en cada lugar del mundo tienen asignada los turistas. En este caso, se trataba del crucero por el Bósforo. Asi que a eso de las 9:00 nos bajamos del tranvía en la estación Eminonu, al pié del puente sobre el Cuerno de Oro. Previa extracción de cincuenta liras, nos subimos al barco que hace este paseo. Que es muy bonito, aunque a la vuelta me dormí. Apasiona navegar viendo kilómetros de ciudad en ambas margenes, enorme cantidad de naves, de todos las esloras, con todos os rumbos posibles. En la última parada, volvimos a estar en Asia, a pesar de que yo ya me había despedido de ese continente. Ventajas que dan los estrechos. Como a las tres de la tade, estábamos de regreso. Otra vez en el tram, nos bajamos en Çemberlitaş, y nos metimos en el gran bazar, Kapali Çarsi. Dimos vueltas y vueltas. No es tan complicado, hay un par de direcciones que facilitan la navegación, asi que entramos y salimos por la misma puerta. La de la mezquita Nuro Osmaniye, o algo similar. La puerta principal. Como de costumbre, compramos montones de cosas. Tres pavadas.

3 de octubre de 2012 - Istambul - Dia de paseos livianos. Primera visita: al Mercado de las especias, también conocido como mercado egipcio. El edificio es de 1661. En otras palabras: mientras en nuestro país, que ni siquiera existía, los pueblos originaros andaban casi en bolas, los turcos ya comerciaban en un bonito edificio. A la salida nos salteamos la Mezquita Nueva, porque apenas tiene cuatrocientos años. Nos fuimos a la de Süleyman. Que me pareció mucho más bonita que la azul, hablando del interior. Hubiera sido una pérdida si no la visitábamos. Bordeamos la universidad, vimos el acueducto, poco interesante, y entramos en la mezquita Sehzade. Aunque interesante, luego de la de Suleyman, no puede competir. Nos sentamos en un barcito y discutimos por la cuenta. Volvimos a nuestro hotel. Compré cerveza y discutí por la cuenta. Dentro de un rato iremos a discutir la cuenta del restaurante. Exagero, vamos a ir a un restaurante ya conocido, donde no se "equivocan" con la cuenta. 

4 de octubre de 2012 - Istanbul - Ultimo día en Turquía. Ayer les tiramos unos misiles a los sirios, que ni cuenta se dieron. Están ocupados peleando entre ellos. Como ciertos latinoamericanos que pelean por mucho menos, apenas por unas carteritas Luis Vuiton. Volviendo a estos pagos, hoy visitamos Cukuc Aia Sofia, la pequeña Agia Sofía. Que mandaron construir Justiniano y Teodora en 530, más o menos. Después se convirtió en mezquita, y sigue siéndolo hasta hoy. Y a mí me sigue divirtiendo esto del cambio de dioses que es frecuente por estos pagos. Desde que unos y otros afirman ser unicos y verdaderos, todos menos uno, o todos, macanean. O están en otro lado, y ni se enteran del cambio de inquilino. Dejando la teología de lado nos fuimos al museo de arte islámico, y nos cansamos de ver alfombras, caligrafía. lámparas, tinteros y cosas al estilo. Bonito museo, fue palacio de algo, tendré que averiguar. Luego de un descanso en nuestro hotel 4 ratones, nos vamos al Gran Bazar a reventar nuestros dólares y euros. Y este párrafo lo agrego antes de acostarnos: compramos poco y nada en el Gran Bazar. Creo que nada. Como teníamos vistas algunas compras posibles en los laterales del bazar de las especies, nos fuimos para allí, es cerca. Y compramos algunas ropas, una cartera "Luis Vuiton" y otras pavadas. El tram nos devolvió a nuestro barrio, y bajamos las empinadas calles del barrio de los zapateros hasta nuestro hotel, donde nos quedan unas pocas horas hasta que suene el despertador. 

 

 

5 de octubre de 2012 - En el airbus de Turkish airlines, - A las seis de la mañana sonó el puto despertador. Poco después empezamos a arrastrar las valijitas hacia Çemberlitaş, es decir, cuesta arriba. El tranvía llegó enseguida. En una estación de nombre imposible de recordar, cambiamos al metro. El recorrido del metro culmina en Ataturk Havalimani, o sea en el aeropuerto. Hicimos el check-in a poco de llegar, desayunamos en un bar cualquiera, compramos unas zonceras como para gastar las útimas liras, pero terminamos poniendo unos euros encima, con la kredi karti. Embarcamos por la puerta 219, y estuvimos arriba del airbus de Turkish Airlines. Esta compañía es una maravilla, creo que volveremos a volar en ella. Quizá rumbo a India y Nepal, que son destinos que empiezan a dar vueltas en mis deterioradas neuronas. Nunca he comido tan bien, y con cubiertos metálicos, arriba de un avión. Degusté  un aperitivo sobre la costa del Egeo, que terminé sin apuro sobre la isla de Corfú, todavia en Grecia. La entrada, de salmón rosado ahumado, con una crema de yogurt, la disfruté en Sicilia. Desprecié una crema con pepinos a la vista de Taormina, me comí la carne con berenjenas y arroz sobre el Mediterráneo. El café lo tomé, si no me engaña el mapa de la pantallita, en Túnez. Digamos en el norte de Africa. A la vista de la ciudad de Monastir. Habrá que averiguar dónde queda Monastir. Mientras escribía pasamos Kairuán, en mi vida había escuchado el nombre. No sé porqué nos han hecho bajar la cortinita, así que tendré que conformarme con el mapa en pantalla, o con la cámara que mira hacia abajo. Aprovecharé que este avión tiene internet, para actualizar la página.

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