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Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos datos

Safranbolu es una ciudad de la provincia de Karabük, Turquía. Está unos 100 kilómetros al norte de Ankara, y a casi igual distancia del Mar Negro. Debido a la gran cantidad de edificaciones conservadas de la época del imperio otomano, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Hay más de 1000 edificios de la época. Algunas casas son pequeños museos particulares, otras son usadas como albergues turísticos, que resultan de esta forma muy agradables y, claro, bien distintos a un hotel internacional. Antiguamente se cultivaba azafrán en la regíon, y de esa palabra deriva el nombre de la ciudad. Las coordenadas de la ciudad, con link a GeoHack son: 41°15′36″N32°41′23″E

 

De utilidad al turista
  • No hay aeropuerto en Safranbolu, ni en la cercana Karabük, el más cercano es el de Ankara, en la capital turca, a unos 100 km.
  • Los buses desde otras ciudades van a Karabük (ciudad industrial). Será preciso tomar un dölmus (minibus) para llegar al centro histórico de Safranbolu, distante 9 km. En nuestro caso, procedentes de Amasra, el bus nos dejo en una calle que en suave descenso nos llevò hasta la mezquita Mehmet Pasha, corazon de la ciudad antigua.
  • Safranbolu, se pronuncia Safranbolú.
  • La estadía mínima será de un día, más que suficiente para explorar el centro histórico
  • El lugar a alojarse es el centro histórico, donde es sencillo encontrar alojamiento para distintos presupuestos, en general económicos. No es necesario reservar con anticipación. 
  • El hamam (baño turco) de Safranbolu es uno de los mejores de Turquía, muy antiguo. Es una opción de descanso entre las caminatas por el pueblo, muy recomendable, y a un precio muy inferior a los famosos de otras ciudades, como el Cemberlitas en Estambul.
  • El clima es subtropical húmedo. El verano es cálido (muy cálido) y seco. El invierno frío (cercano al 0º y con record de -15º) y húmedo.
  • La moneda es la lira turca. Hay algunos bancos y cajeros automáticos en Safranbolu, no vimos casas de cambio.
  • La electricidad es 220 v, con tomas de patas cilíndricas, de norma europea
  • El idioma es el turco. Fuera de los hoteles no se habla inglés.

 

Botonhoteles

 

Lugares de interés
  • El centro histórico, con sus casas museo.
  • La mezquita Mehmet Pasha
  • El hamam, baño turco, muy antiguo y el más económico de Turquía
  • El mercado con los trabajadores de metales.
  • El museo etnográfico y la torre del reloj, visible desde casi todo el pueblo.
Diario de viaje

Martes 11 de septiembre de 2012 -Safranbolu- Lindo pueblo (en realidad una ciudad) con montones de casas otomanas. Al primer intento, luego de pregunatr a un taxista, encontramos la Pansiyon Efe, que resultó de nuestro gusto y de precio conveniente. Los demás ocupantes parecen ser todos mochileros japoneses. Anoto que hemos llegado hasta aquí, procedentes de Amasra, en el Mar Negro.

Safranbolu
Safranbolu
Safranbolu
En el mercado
Safranbolu
Safranbolu
Safranbolu
Safranbolu
Safranbolu
Safranbolu
P1181994
Safranbolu
SafranboluLa ciudad desde la ventana de la Pansiyon Efe
01/12 
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Apenas empezamos el recorrido, un viejito nos invitó a su terraza balcón, con muy buena vista a los techos del hamam. Sacamos alguna foto del histórico baño turco, y cambiamos unas pocas palabras. Simpático el hombre. A partir de allí, hemos dado vueltas y vueltas por el centro histórico y sus residencias, tan turcas, o mejor dicho, tan otomanas. El pueblo es patrimonio de la humanidad de la ONU, y con motivos. Donde uno va, las casas imponen su arquitectura austera, simétrica, tan particular. Tomamos té de azafrán en una de ellas, a la vez casa museo. Almorzamos menemen, una especie de revuelto u omelette con queso y tomate. Luego de un descanso fuimos al hamam, es decir, al baño turco. A Glo la aporreó una turca grandota. Yo no me decidí a recibir masajes. Eso sí me jaboné y enjuagué cien veces. Reposamos otro poco, y visitamos  la torre del reloj, en la cima de una colina, donde un señor mayor y  buena onda nos dió detalles del reloj. A pesar de que omitimos pagar la modesta entrada que cobran. Recorrimos el mercado, donde Kassim, un trabajador de metales nos colmó de buena onda y simpatía. Por último de nuevo al restaurante, esta vez cerca del mercado. El menú fue una especie de raviloli de queso, en caldo, muy sabroso. No había cerveza, pero camino al hotel conseguimos en un büfe, o sea en un quiosco. Safranbolu deriva su nombre del azafrán, que se produce localmente. Por supuesto que compramos, en hebras. Ni siquiera aquí el azafrán es barato, por lo que compramos unos frasquitos de diez gramos. Seguramente descubriremos en nuestro lejano hogar que no sirve para nada. Mañana partimos hacia Göreme, en Capadoccia, con cambio de bus en Ankara, la capital turca.

 

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