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Las personas no hacen el viaje, el viaje hace a las personas

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Algunos datos

En construcción, disculpe las molestias. Alghero es una ciudad de Cerdeña, Italia, ubicada en la costa noroeste de la isla. Probablemente es la ciudad de tamaño discreto que mejor conserva las tradiciones y cultura sarda. Además del agradable centro histórico, plagado de comercios turísticos, que balconea sobre el mar, tiene la particularidad de su dialecto, que proviene del catalán. Hay restos de las murallas medievales (no muchos) y torres varias, como las de Porta Terra, San Giovanni y otras.

 

Un día de lluvia, con visita a Bosa y Alghero

21 de mayo de 2018 - 9º día de viaje - Bosa y Alghero - El despertador sonó a las siete y media, que en nuestra patria serían las dos y media. Esto en previsión del paseo programado a Bosa y Alghero. Es que las distancias en la isla son cortas, pero las velocidades promedio son bajas, por lo que los locales hablan de distancias mencionando el tiempo que lleva recorrerlas. Así, Bosa y Alghero quedan a dos horas de Olbia. Ya en camino, paramos a reponer bencina en una estación automatizada, como la mayoría por aquí. La elegimos porque vimos que había un gordito atendiendo. Aprendimos (no muy bien) con él cómo hacer la carga y continuamos viaje por autopista (sin banquina) hasta Nuoro, ciudad en medio de la isla. Desde allí con lluvia, y ya fuera de la autopista, pasamos por Macomer, pueblo que ni vimos, y descendimos hacia el mar, hasta Bosa. Por suerte encontramos estacionamiento cerca del centro. Vestidos con impermeable y calzado de playa, paseamos bajo la lluvia a veces algo intensa, a veces llovizna, por las callecitas del centro histórico, que nos pareció muy bonito. Tomamos unos capucchinos en un bar, cuyos arcos deben tener varios siglos, y luego compramos algunas delicias en una panadería, con arcos ídem. El río poblado de embarcaciones de pesca, nada de veleros ni barcos deportivos. Lástima que la lluvia no nos permitió disfrutar más del pueblo. Subimos en auto hasta el castillo, pero como corresponde al turismo europeo, hubo que recorrer una larga escalera. Llegamos algo agitados a la boletería donde pagamos € 4,00 cada uno, lo que nos dió derecho a recorrer toda la muralla y a visitar una capilla con frescos bastante deteriorados del siglo XIII, que fueron decubiertos en 1970, bajo una capa de cal. Las vistas desde la muralla, excelentes. Iniciamos el camino hacia Alghero, que discurre entre las montañas y el mar.

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Hermosas vistas al mar, por momentos a buena altura. Para mayor contento, el sol apareció entre las nubes y hasta pasamos calor. Finalmente llegamos a Alghero, según dicen, la más sarda de las ciudades sardas. Bonita ciudad sobre acantilados. La avenida costera nos permitió estacionar, y nos largamos a recorrer el centro histórico. Una curiosidad de Alghero es que allí se habla un dialecto de origen catalán. Esto se percibe hasta en los nombres de las calles, denominadas "carrer" como en Barcelona. Hay muchos comercios que venden joyas hechas con coral rojo, muy llamativas. El paseo que dá al mar es agradable y paisajístico, con torres de otras épocas, como la de San Telmo, que domina el puerto. Como siempre, no visitamos la catedral, con bonito campanario gótico y una fachada neoclásica que sólo merece una pronta demolición. Comimos unos tramezzinos en una pizzería donde no había pizza, seguramente por el horario. Deambulamos largo rato por las calles peatonales del centro histórico, y ya cansados, volvimos hasta el auto. Logramos salir de Alghero sin perdernos, había buena señalización. El camino de regreso, atravesando la campiña sarda, fue algo cansador por causa de la lluvia y de la construcción de una autopista, de la cual aprovechamos algunos tramos.

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